Modificación de la carta orgánica del Banco Central: la letra chica de la reforma


Con 144 votos a favor, 102 en contra y nueve abstenciones, Diputados dio media sanción al proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.
El objetivo central es blindar la prohibición de financiar al Tesoro mediante emisión monetaria. Sin embargo, el proyecto también introduce cambios en el funcionamiento y la conducción de la entidad que generaron cuestionamientos durante el debate.
TRES CAMBIOS CENTRALES
La reforma propone:
Focalizar la función del BCRA en preservar el valor de la moneda.
Prohibir el financiamiento monetario al Tesoro y limitar la emisión sin respaldo.
Endurecer las condiciones para remover a las autoridades de la entidad.
En este último punto, el proyecto extiende de cuatro a seis años el mandato del presidente, vicepresidente y los ocho directores del BCRA. Además, establece un mecanismo de designación en el que el Poder Ejecutivo propone a las autoridades y el Senado presta acuerdo por mayoría simple, mientras que su remoción requiere dos tercios de ambas cámaras del Congreso.
La modificación generó críticas de la oposición. “¿De qué autonomía me hablan? Pretenden plantear este debate de la Carta Orgánica y mantenerlo al presidente del Banco Central [Santiago Bausili], que es el socio y amigo del ministro Caputo”, cuestionó Miguel Ángel Pichetto, de Encuentro Federal.
LA LUPA SOBRE LAS RESERVAS
Uno de los puntos más controvertidos está en el artículo 13, que habilita al Banco Central a utilizar determinados activos —entre ellos reservas en oro y activos financieros— como garantía en operaciones propias.
Para la oposición, esto podría permitir utilizar las reservas como respaldo para nuevas operaciones de financiamiento.
“Le da la posibilidad al Banco Central de hipotecar, de usarlo como garantía colateral para seguir tomando deuda”, afirmó Guillermo Michel, diputado de Unión por la Patria.
Desde el oficialismo defendieron el espíritu de la reforma y volvieron a apuntar contra el financiamiento monetario del déficit.
“Eso era la emisión monetaria. Los argentinos pagábamos con inflación la fiesta de los políticos: por eso tenemos que poner cláusulas que ningún gobierno pueda transgredir”, sostuvo Gabriel Bornoroni, jefe del bloque de La Libertad Avanza.
Así, detrás del objetivo declarado de impedir que el Banco Central vuelva a financiar al Estado con emisión, la reforma también redefine la autonomía de la entidad, la duración y estabilidad de sus autoridades y el margen de maniobra sobre sus activos y reservas. Es allí donde aparece la principal disputa por la letra chica del proyecto.



Comentarios