Tsunami demócrata: Trump pierde el control del Congreso


Los demócratas ganaron el control de las dos cámaras del Congreso de Estados Unidos en las elecciones de medio término del martes 3 de noviembre, a mitad del segundo mandato del presidente Donald Trump. Además, les quitaron cinco gobernaciones a los republicanos sin perder ninguna. Los resultados corresponden a la mañana del miércoles 4 y algunas carreras siguen sin definirse.
UN SENADO Y UNA CÁMARA EN MANOS DEMÓCRATAS
En el Senado, los demócratas pasaron de 47 a 54 bancas, contra 44 de los republicanos. Quedan dos escaños sin definir: Alaska y Mississippi. En Mississippi, Colom, del Partido Demócrata, y Hyde-Smith, del Republicano, estaban empatados en 48,9% con el 96% de los votos escrutados. Siete bancas cambiaron de partido: Iowa, Kansas, Maine, Carolina del Norte, Ohio, Carolina del Sur y Texas.
Entre los casos más resonantes, el legislador estatal James Talarico le ganó en Texas a Ken Paxton, con el 55% de los votos. En Maine, el demócrata Troy Jackson derrotó a la senadora republicana Susan Collins. En Ohio, Sherrod Brown recuperó un escaño para su partido y, en Carolina del Norte, ganó el exgobernador Roy Cooper.
En la Cámara de Representantes, antes de la elección los republicanos tenían 218 bancas y los demócratas 214, con dos vacantes. La mayoría está en 218. Los demócratas la superan con holgura y se proyectan cerca de 260 bancas, la mayor cantidad desde 1993; el número más cercano desde entonces fue 257, en 2009. La cifra todavía puede bajar, porque al momento del conteo quedaban unas 75 carreras sin definir.
Más de dos docenas de distritos cambiaron de partido. Entre ellos, en Ohio el demócrata Brian Poindexter derrotó a Max Miller; en Pensilvania, Bob Harvie venció a Brian Fitzpatrick; en Iowa, Christina Bohannan superó a Mariannette Miller-Meeks; y en Wisconsin, Rebecca Cooke le ganó a Derrick Van Orden.
LAS GOBERNACIONES
Había 36 gobernaciones en juego. Los demócratas dieron vuelta cinco: Texas, donde Gina Hinojosa le ganó al gobernador Greg Abbott; Georgia, donde Keisha Lance Bottoms devuelve el cargo a los demócratas por primera vez desde 2003; Ohio, donde Amy Acton superó a Vivek Ramaswamy; Nevada, donde Aaron Ford derrotó al gobernador Joe Lombardo; e Iowa, con Rob Sand.
Los republicanos no consiguieron ninguna gobernación de manos demócratas. Antes de la elección, ellos tenían 26 de las 50 gobernaciones y los demócratas, 24. Con estos cambios, los demócratas tendrán la mayoría por primera vez en 16 años. Siguen sin definirse Kansas, Nuevo México, Maine y Alaska.
QUÉ MUESTRAN LAS ENCUESTAS A BOCA DE URNA
La aprobación de Trump fue de 38%, en camino a un mínimo récord para una elección de medio término. Cerca de 6 de cada 10 votantes atribuyeron los precios más altos, en mayor medida, a las políticas del presidente, y cerca de tres cuartos dijeron estar enojados o insatisfechos con el rumbo del país. Alrededor de 7 de cada 10 pidió más controles y contrapesos sobre la presidencia.
Entre los menores de 30 años, cerca de 7 de cada 10 votaron por el demócrata de su distrito; en 2024 había habido un casi empate entre Trump y Harris. Entre los hispanos, cerca de 6 de cada 10 votaron por el demócrata y alrededor de un tercio por el republicano; en 2024, cerca de 4 de cada 10 había apoyado a Trump.
La participación anticipada también fue alta: más de 60 millones de votos hasta las 16:45 del 3 de noviembre (26,9 millones por correo y 33,2 millones en persona), contra 45,9 millones en las elecciones de medio término de 2022.
QUÉ CAMBIA DESDE ENERO
Desde enero de 2027, Trump gobernará con el Congreso en contra. Los demócratas controlarán las comisiones y las investigaciones: Robert Garcia, demócrata, liderará el Comité de Supervisión de la Cámara. Antes de la elección, Trump había advertido que usaría sus poderes si perdía el control: “Tengo el poder máximo: se llama veto”.
El líder demócrata de la Cámara, Hakeem Jeffries, dijo: “Estados Unidos está de vuelta”. La demócrata Nancy Pelosi afirmó en un comunicado: “Esta noche, el pueblo estadounidense cambió el rumbo de nuestro país”. Del otro lado, el líder de la mayoría del Senado, John Thune, escribió: “Mientras avanzamos hacia 2027, los republicanos del Senado no se quedarán de brazos cruzados”.
Trump, por su parte, minimizó la derrota con un posteo en el que escribió: “No estaba en la boleta y, si lo hubiera estado, ¡habríamos ganado EN UNA VICTORIA APLASTANTE!”. En otra declaración, afirmó: “Históricamente, creo que me van a juzgar por haber hecho lo correcto”.



Comentarios