Christian Eriksen: el jugador que murió dos veces (y sigue vivo)
- Redacción Yeca

- 8 jun
- 2 min de lectura

El reloj marcaba el minuto 64. Dinamarca vencía 2 a 1 a Ucrania en un amistoso sin demasiado brillo entre dos selecciones que quedaron fuera del Mundial 2026. Nada hacía prever que el encuentro terminaría convertido en noticia mundial.
De repente, Christian Eriksen se desplomó sobre el césped. El mediocampista danés cayó sin intervención de ningún rival y quedó inmóvil. El partido fue suspendido de inmediato y el silencio se apoderó del estadio. Para millones de espectadores, la escena resultó inquietantemente familiar: era la segunda vez que el futbolista protagonizaba una emergencia cardíaca en plena cancha.
La imagen remitió inevitablemente a la Eurocopa de 2021, cuando Eriksen sufrió un paro cardíaco durante el partido entre Dinamarca y Finlandia. Aquella tarde, la rápida intervención de los médicos y el uso de un desfibrilador permitieron salvarle la vida. Posteriormente, los especialistas le implantaron un desfibrilador automático subcutáneo como medida preventiva.
Contra todos los pronósticos, Eriksen volvió a jugar al máximo nivel. Continuó su carrera profesional, regresó a la selección danesa y se convirtió en un símbolo de superación dentro del deporte.
Cinco años después, el corazón volvió a jugarle una mala pasada. Sin embargo, esta vez la historia tuvo un protagonista diferente. No fueron las maniobras de emergencia las que evitaron una tragedia, sino la tecnología instalada en su propio cuerpo.
“El marcapasos funcionó correctamente. Perdió el conocimiento por un instante, pero lo recuperó muy rápido y enseguida nos pusimos en contacto con él”, explicó Morten Boesen, médico de la selección de Dinamarca.
Según informó el cuerpo médico, el dispositivo detectó la anomalía cardíaca y actuó de manera inmediata, permitiendo que el jugador recuperara la estabilidad en cuestión de segundos. Eriksen fue retirado para realizar estudios complementarios y se encuentra fuera de peligro.
La escena dejó una imagen difícil de olvidar: un futbolista que volvió a caer donde alguna vez estuvo al borde de la muerte, pero que esta vez fue rescatado por una tecnología diseñada precisamente para enfrentar ese momento.
A los 34 años, Christian Eriksen sigue desafiando las estadísticas. Su historia ya no es solamente la de un jugador que sobrevivió a un paro cardíaco en pleno partido. Ahora también es la de un hombre cuya vida fue salvada dos veces: primero por la reacción humana y después por la medicina tecnológica.



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